- Nuevo








El pingüino saltarrocas está bien equipado para resistir el frío. No le importan las temperaturas gélidas. Su denso plumaje le protege perfectamente del frío. Surca el mar con potentes aletazos, a la caza de peces. Resulta que es un auténtico nadador profesional. Una vez que tiene a su presa en el punto de mira, no hay escapatoria. Es tan mono como parece el pingüino saltarrocas, con sus andares de pato en tierra: aquí también se mueve con asombrosa destreza. Hace equilibrios sobre escarpadas rocas y abruptos acantilados. ¡Impresionante!
